SOCIALIDAD

El vocablo socialidad suele echarse a barbarismo y aun a anglicismo (sociality); suele decirse que lo único correcto es sociabilidad.

Pero socialidad también debe considerarse castizo, pues lo usaron los escritores de la época clásica.

Lo vemos en estas citas:

    «… lo pretende la natural socialidad y unión de las repúblicas y comunidades; pues, como dijo el Filósofo, república no es otra cosa sino una institución o sabia ordenación entre los hombres que están congregados cuyo fin es vivir justamente» (Tomás de Monzábal, Retrato del hombre feliz y humana felicidad, parte I [1618], página 99).

    «Si en cualquier jardín o sala hubiera un cadáver, contaminaríase el derecho de la socialidad y vivienda humana de la vida con el trato o contrato horrible de la muerte…» (José Laínez, Daniel, cortesano en Babilonia [1644], página 539, columna 1).

    «Una indiscreción hay muy ordinaria y frecuente en que poco se repara, que es la socialidad y conversación de los hombres con título de caridad, la cual es ocasión de muchas caídas» (Félix de Alamín, Falacias del demonio, tomo II [1694], página 239).


Empleó el vocablo varias veces don Antonio Pérez Ramírez en su obra Armas contra la fortuna [1698]:

    «… si un hombre está tan adelantado en la virtud que haya pasado la vía purgativa, si sabe que se ha de haber bien en las contradicciones, busque con el envidioso la socialidad, que allí encontrará bastante materia para la mortificación…» (página 120).

    «… hombres de inquieta vida, porque, como en el mundo son volubles las cosas, tiene tantas quiebras su inclinación como veces la fortuna. ¡Oh, qué discreción fuera en los políticos conocer estos instables genios, antes idólatras de las fortunas que amigos de las personas! Fuera acierto no admitirlos a la socialidad…» (página 199).

    «Es la amistad civil la basa de la común felicidad; sobre ella se funda el público bien, y sin estos cimientos no pueden, sino sobre falso, edificarse las demás políticas virtudes: suma dicha la concordia —dice Nacianceno—, grande ventura guardarse en las poblaciones, en las comunidades y en las familias la amigable socialidad…» (páginas 204 y 205).

    «Ello hemos de tomar, doctrina de los irracionales, para huir daños de los hombres, con cuya socialidad aun los mismos brutos suelen aumentar la fierez[a]…» (página 568).



ALFARO JOVANÉ, RICARDO JOAQUÍN. Diccionario de anglicismos, editorial Gredos, Madrid, 1970 (2.ª edición aumentada).
NTLLE de la RAE (fecha de la consulta: 17 de mayo de 2019).
Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta: 4 de junio de 2019).

Entradas recomendadas

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.

Not readable? Change text. captcha txt

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies